Los delicados movimientos de tus brazos
Aquel vaivén de tu cintura
Aquella dulce mirada,
Me dieron a entender lo que pasaba
Y en solo segundos recordé la textura
De tus besos,
El roce ardiente de tus manos
Las cortas vibraciones de tus pechos
En como tus manos paseaban libremente por mi cuerpo
Recorriendo cada pliegue que faltaba
O que melancólicamente sobraba,
Y una vez mas te mire y oí
Los dulces te amo que una y otra vez
Lograban confundir hasta el
Desconocido rincón de mi espíritu
Y mi voluntad nuevamente se sumaba a tus ganas
Y los deseos terminaban en tu cama,
Y en aquel destello fugaz de tu silueta
Pude descubrir lo que siempre supe
Y que sin embargo no quería entender
Que todos esos dulces “te amo”,
Todas esas suaves caricias,
Todos tus ardientes gemidos,
No eran más que tus fríos caprichos
Expresados en lo mas triste de la realidad,
Solo cuerpos, fríos cuerpos.
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